Fluyen las palabras como lava del volcán

lunes, 11 de enero de 2010

RACIMO DE UVAS




Racimo de Uvas


El racimo de uvas suspendido en el aire atado a la vid por un delgado hilo de vida. El viento lo mece, en ese ir y venir se desgasta el sosten y cae. En el suelo, tendido, desgranado, se le acercan insectos para devorarlo, hasta que una mano lo recoge y coloca en un plato ¡Salvado!

La mano se lleva uno por uno los granos a la boca.

SERENO





Sereno



Sus ojos miran serenos, su boca, fina expresión, me envuelve en un silencioso misterio. Tiende sus manos hacia mí. Presto voy para abrazarla, cuando una sonrisa aparece distante, y rompe el silencio con un... ADIOS.

viernes, 8 de enero de 2010

VIAJE








Viaje




Mi silencio nace en la montaña y en un solo grito cae al abismo libremente.


No preguntes por qué... solo dejame estar, acompaña mi libre vuelo, no frenes mi viaje a la inmensidad.


Deja que saborée el néctar de la Vida sin apresuramientos.


Hoy que puedo...

jueves, 7 de enero de 2010

MIL PEDAZOS



Mil Pedazos


El ruido no se hizo esperar y estalló en mil pedazos el corazón.

Quien arrojó la última piedra salió corriendo rápidamente sin mirar atrás.

Cobarde.

miércoles, 6 de enero de 2010

ABUELA



Abuela



Caigo al vacio, y no lo puedo evitar. Trato de aferrarme a algo, una rama, un caño, algo que sobresalga, y yo pueda asir. Pero nada, no encuentro nada. Manoteo y manoteo por todos lados.

¡Y nada!

Y en esos pocos segundos de caída, veo y reveo.

Reveo mi vida, el pueblo donde nací, las caras jóvenes de mis compañeros de clase, mi maestra de tercer grado... las calles de tierra, los campos arados, las tormentas de tierras en tiempos de sequía... Y las imagenes siguen pasando... y están mis abuelos junto a la casona grande, y la pileta llena de agua, el perro atado... mis primos subiendo al ciruelo...

Y las fiestas de Navidad... el arbolito lleno de adornos y luces de colores.

Y estoy esperando en la iglesia vestido con un traje negro y pimpollo blanco en el ojal chiquito... el cura que pregunta si me quiero casar... y no sé que respondo porque cambian las imágenes otra vez.

Ahora está el túnel, blanco brillante, y alguien me llama desde la otra punta. No puedo ver bien quién es, mientra tanto sigo cayendo, y no puedo tomarme de nada... grito fuerte, pido socorro, auxilio, y no pasa nada.

El viento que me da en la cara, y mis pierna flojas, y mis brazos flojos, doy vueltas y nadie me sostiene... y tengo miedo de llegar hasta el final.

¡El golpe será terrible! me destrozaré; los huesos se partirán en miles de pedacitos. Y la gente del servicio de emergencia no me podrá levantar porque estaré completamente molido, y no sentiré nada, porque allá en la punta del túnel esa persona me llama, y a mi no me duele nada... y de pronto...¡no tengo miedo! Ella cada vez está más cerca y yo más cerca del suelo.


¿Por qué se me habrá ocurrido correr como un niño alocado por el campo, si tengo que saber que están los pozos de agua sin tapar? y son profundos... y son oscuros.

Y no tienen fin. Como mi caída.

Y ya veo a la persona... la del túnel, es mi abuela, la que falleció hace treinta años, yo siempre jugaba con ella a las escondidas...

¡Hola abuela! le grito y ella me llama... me llama. Yo voy hacia ella a través del túnel.

¡Hola abuela! Juguemos a las escondidas como cuando era niño...

¡Abuela!... ¡abuela!... esperame no te vayas. No te puedo alcanzar... el túnel es interminable... ¡Abuela quiero ser niño y jugar contigo a las escondidas!


¡Abuela! ¡¡Esperáme!!...

Siento un terrible dolor en algún lugar de mi cuerpo.

¿Llegué al final del pozo?

Me despierto empapado en sudor.

La cama está mojada, mis ropas están mojadas.

¡Abuela!...

No.... es Raquel que está a mi lado.

¿Y mi abuela?

Tengo fiebre. Casi 41º de temperatura. El médico acaba de colocarme una inyección. Siento que dice que con ella me bajará la fiebre. Que me cambie las ropas mojadas por unas secas.

¡Abuela!

Desaparece lentamente el túnel.

La luz...

Y mi abuela me saluda despidiéndose con un adiós, mueve lentamente su mano.


¡Abuela!

¡Abuela no te vayas!

Bajó la fiebre.

Raquel, tiene en su mano el termómetro.

Mi abuela no está.

martes, 5 de enero de 2010

MAR




Mar...


Aqui al frente, azul.


Tus manos, mi piel. El silencio, los silencios y nuestras voces.


Sólos.


Azul el mar.


La playa y huellas de la pasión.


Vienes y te alejas. Me sujetas, aprisionas. Te vas.


La espuma que deja el mar sobre la playa, designio de amor. Retornas.


Como las olas recorres mis dunas, desarmas mis fortalezas, penetras entre medanos complacientes, bañas mi cintura.


Caricia leve, pasión nocturna.


Gaviota...

viernes, 1 de enero de 2010

AMOR SANCIONADO



Amor Sancionado


Un bar pequeño, sillas de madera marrón oscuro, las mesas de madera marrón y vidrio espejado en la base. Uno frente a otro.

El café negro muy azucarado, humeante, en blancas tacitas impecables.

Nuestros rostros se reflejan en el espejo de la mesa.

Tus manos en mis manos. Mis manos en tus manos tratando de retener la caricia. Tibia, suave, blanca, roja pasión contenida.

Tus manos prolongación de un amor que no se atreve, que se cubre, se resguarda entre las nubes. Que se niega.

Mis manos, frágiles, fuertes cálidas, blancos jazmines perfumados. Mis manos que solicitan amor, que se prohíben, que sufren, que lloran, que ruegan.

Nuestras manos unidas, un instante de ternura confidente, un segundo de amor imprudente.

Nuestros cuerpos separados por una mesita marrón con base espejada. Reflejo de tanto deseo y privación, tanto amor y miedo. Tanta pasión y sosiego.

Tus manos entre mis manos.

Entrelazados tus dedos finos... ¿Acariciarán mi cuerpo sediento? ¿Rozarán mis ojos llenos de ti?

Tus manos y mis manos unidas en el fruto de un amor que no se inicia, que no madura, que se retiene entre los dedos, lo atan...lo sujetan, lo contienen.

Pasa la gente a nuestro lado... se separan nuestras manos, y sus ojos expresan misericordia.

Y nuestras manos unidas...

Nuestras manos y el secreto de noche contenida.