Fluyen las palabras como lava del volcán

domingo, 28 de noviembre de 2010

SIN SOMBRAS








Sin sombras


Si los atardeceres marcan el ocaso, mi sol se fue tras aquellas montañas grises de piedras frías.
La noche asienta su lúgubre nostalgia en mí, y las estrellas envían guiños de esperanza, son tantos que logran marcar una leve sonrisa en mi rostro. Silencian los pájaros sus trinos, como tu boca silenció un.. Te quiero... La penumbra baja lentamente y queda sin sombras el paisaje de mi vida.

INSTANTES



Instantes


Retener los instantes, atrapar los minutos y los segundos, y no dejar correr las horas, encadenarlas, aferrarla al poste de la vida, para que se consuma en su propio tiempo.
Abrir los ojos, y abarcar con la mirada todos los instantes, paralizarlos en las pupilas dilatadas de alegría y mojarlos de vez en vez con alguna lagrimita salada de amor. Lanzarme hacia el abismo de la vida sin tiempo, mansamente, tibiamente y respirar con ansias, fuerte, lento, fuerte, lento... beber todo el aire y saborear cada soplo. Abrir un paraguas y que lluevan las tristezas y caiga aguacero de mentirosos silencios. Despertar los sentidos, no perderse en el no... caminar sin sandalias y pisar la llama aferrada al destiempo del dolor. Retener los instantes de cristales azules, y opacar con destellos alunados las horas negras.
Y respirar... lento y fuerte... lento y fuerte.

lunes, 22 de noviembre de 2010

TIEMPO CELESTE


Tiempo celeste...

Solo él sabe donde está cuando sus ojos se fijan absortos en el más allá de los límites de mi imaginación.
Su celeste mirada se confunde en el horizonte de mis anhelos, inútilmente trato de descifrar su contenido. Fríos y distantes, celosos de recuerdos que taladran su mente. Trato de rescatarle una sonrisa que lleva escondida en el borde de sus labios, pero cruelmente la tiene amordazada. Cuando en un descuido se le escapa, sus ojos, mis linternas mágicas, brillan cual satélites en noches sin lunas. Y allí está, entre el deseo de estar y las ganas de salir corriendo. Emprecinado en no llenar su corazón de amor.
Y aqui estoy, haciendo telarañas de mil colores para atrapar sus recuerdos y llevarlos muy lejos para que pueda vivir en paz.

Cascada subterránea su llanto interno, volcán activo que quiere irrumpir envolviendo de pasión mi cuerpo.
No es el tiempo...

INTANGIBLE


Intangible

Sentí el ruido y el golpe al mismo tiempo. Fue tan veloz que no me dió tiempo a esquivarlo. No imaginé en ningún momento tal situación. Mi salto hubiese sido de gacela al ver tus garras felinas. Pero estaba mansamente viviendo en el prado de la vida y no presentí. Mi mano cubre el dolor de lo intangible, mi oído quiere ensordecer para no oír.
Sentí el ruido y el golpe al mismo tiempo.

Tu mentira se clavó en mi ser.

lunes, 27 de septiembre de 2010

MARIPOSA AZUL


Mariposa azul

La mariposa se mezcló entre mis sueños. Su intención, quizás, no fue esa pero su aleteo apagó la llama.
La oscuridad se apoderó de la luz, y mis ojos sin estrellas quedaron ciegos. Azules polvos despidieron sus alas, que deslumbraron los minutos que circularon por mi vida. El reloj no se detuvo, y me envolvió el terciopelo de las palabras, la llama seguía allí. La mariposa se mezcla entre mis sueños, su aleteo desprende el hilo que sostiene lo real de la fantasía. Vuelan sus polvos azules hacia un lugar que mis manos no pueden llegar. Subo la escalera de la esperanza inútilmente, trato en vano de mantener la llama.
Y se va... otras vez... hacia allá.

Y aqui estoy hoy como me dejó, ciega de amor.

INTERMINABLE Y VELOZ


Interminable y veloz

Entre los amarillos de un invierno frío, la laguna de mi vida se va descongelando. Un racimo de uvas frescas cuelga de la vid y el verano se presenta azul. Mañanas de ternura abrazan las horas, y mi cuerpo, diminuta isla perdida en el mar, deja ser acariciado por tus manos. Manos fieles a tu deseo arremolinan mis cabellos, y tu boca, húmeda y pedigüeña, se apodera de mis labios. Pasa interminable y veloz el tiempo... Interminable de amor, veloz el instante mismo que se fusiona la piel. La miel de tus ojos endulzan mi mirada, y mis caracolas reciben palabras que brotan de tu corazón.
Entre los amarillos de un invierno frío... la laguna de mi vida se va descongelando
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PÉTALOS AL VIENTO


Pétalos al viento

Se fue marchitando lentamente, sin agua en el florero, sobre esa mesa de patas altas marrón oscuro, que con tanto empeño había logrado dar lustre.
Ella ya no brillaba. Se fue apagando el rojo de sus pétalos. El aroma se fue volatilizando entre los pasos rutinarios.
Ella vio que la mañana era azul, y otros ojos no apreciaron el color...
Y sus ojos ya no percibieron colores.
Cuando sus labios se abrieron para el beso, y se recibió la fría respuesta de vacío.
Y su boca se cerró.
Cuando su cuerpo ávido de caricias se perfumó con aguas de rosas, y la indiferencia lo diluyó...
Su cuerpo quedó sin aromas.
Cuando sus palabras se arremolinaron dulces, pasionales, enamoradas para salir todas juntas en tropel, corriendo desbocadas como bravos caballos blancos, pero la tranquera del oído estaba cerrada y no pudieron entrar...
Las palabras se refugiaron en el silencio.
Se fue marchitando lentamente. Hoy más de cuarenta y ocho pétalos los lleva el viento de la vida.
Un jardinero intrépido quiere unirlos y riega con amor el tallo para que renazca, enciende el hogar y la coloca cerca de los leños para que reciba calor. Deja entreabierta la ventana para que la luz de la luna plateada la rodee....