Fluyen las palabras como lava del volcán

lunes, 29 de septiembre de 2014

SUEÑO









Sueño


Entre la piel aterciopelada y mis manos, está el temblor de tu cuerpo irreal. Cálido sueño de mariposas evanescentes que se posan en el olvido cuando quiero besar tus labios. Mañana serás musa de recuerdos, hoy utopía que hace brincar mi letanía.

lunes, 8 de septiembre de 2014

CADENAS





Cuando el Sí corta cadenas y huye el temor... hace mover mis piernas y abre mis brazos.

Un instante y la vida perfora el suelo... agrieta el camino... impide el seguir.

No era el tiempo de romper cadenas.

Equivocación corpórea y esas ansias de Ser.

jueves, 12 de junio de 2014

INTUICIÓN







INTUICIÓN

Y grito con fuerza FUERA!!!... FUERA!!!
Imposible….sigue ahí…firme estatua de sal, que corroe lentamente cada milímetro de mis células.
Y me sumerjo en el abismal fondo de las angustias. Inspiro, insufrible, esa nada tangible que me ahoga lentamente. Y sonrío. Con una sonrisa de lata oxidada filosa, que corta mi rostro y exuda desconsuelo.
Y grito nuevamente FUERA!!!... FUERA!!!
Y el hielo se derrite, y mi corazón, aflora caliente zozobrando ante el tormento de razonamientos argumentados. Toma mi mano una copa de agua escarchada, la une a mis labios, y de un trago la bebo. Quiero helar mi corazón.
Utopia.
Y mis ojos, cáscaras de cebollas que sólo saben sollozar, se doran en la sartén aceitosa de la vida, sin ser quitadas del fuego lento de la intuición.
Y el presentimiento juega a la ronda, y mis pies saltan intentando no pisar la verdad, mientras una melodía lejana trata de apagar mi grito.
La oscuridad se va adueñando, y el día pelea con sombras hostiles.
Y el grito.
Mi grito.
FUERA… FUERA….
Quiero respirar tibieza naciente.
Quiero ser témpano.


miércoles, 28 de mayo de 2014

EL TODO Y LA NADA






EL TODO Y LA NADA

Un efímero espacio que no cede lugar, el todo y la nada surcan caminos paralelos, sin grises ni tonalidades análogas, sin otoños ni primaveras blancos destellos, o negros abismos. Grandes desiertos o frondosos bosques.
El todo irrumpe, penetra, absoluto incondicional, supremo…omnipotente y magnánimo… la nada vacío, distancia, silencio indeterminado, inexistencia, lágrimas sin humedad, ojos ciegos… risa sin labios, caras sin rostros. Nada es nada de nada, después de haber sido todo.
El todo resuena cual trueno en la inmensidad del tiempo.
La nada mudez en siesta sin soles.
La nada se despereza amorfa invisible y todo toma mi cuerpo.
Me abraza todo tu amor y queda la nada almacenada en el más profundo despeñadero. Si me entregas todo… nada huye despavorida, y la nada del ayer se convierte en todo lo de hoy.
Tu nada es mi nada… y tu todo es mi todo, que se balancean alegremente en tardes soñadas, y en un fugaz instante imperceptible guiña un ojo el todo a la nada… pensando que la nada nació de algún todo.



lunes, 5 de mayo de 2014

MEDIODÍA







MEDIODIA

Mis pisadas no dejan huellas en el pavimento. Mis pies, marcan un ritmo sin compases. Firme la pisada como firme la mirada enfocada hacia el punto final de la visión.
Línea recta, sin derecho ni izquierdo.

Mediodía


No tengo sombras proyectadas. 

viernes, 11 de abril de 2014

BLANCO Y NEGRO






BLANCO Y NEGRO

El filo corta la noche, las manos negras quieren atrapar los blancos cuerpos esparcidos en mullidas camas. Zarandean  sombras blancas despertando multitudes negras. Cromático mundo en la arista  la decisión divagando con la duda. Grises inconclusos. El todo o la nada se baten en duelo alucinante, quiero pero no puedo; no quiero pero debo.
Dividir con un grito sumado al salto hacia el vacío, frío el suelo que recibe nuestros pies. La alfombra deslizada bajo la cama sonríe maliciosamente. La sonrisa parte para dejar paso al bostezo.

Lentamente los ruidos comienzan a mezclar los colores.

martes, 8 de abril de 2014

LA PUERTA






LA PUERTA

Como decir que la puerta se cerró y los candados están herrumbrados, por el tiempo, por la lluvia, por la ausencia.
Como decir que se borró la imagen y solo es una forma amorfa que nada dice, nada recuerda, nada habla, nada oye.
Que la garganta se seca, los ojos se agrietan, la boca cerrada, los oídos con tapones, convertido el cuerpo en piedra fría.
Fría piedra que rueda calle abajo, quizás pateada por un niño cuando se cansa de rodar y se aquieta, y sigue su ruta.
Los aromas parten, el rio lava la pena, el pájaro vuela la tristeza, el perro no mueve la cola y el grito se repite golpeando las laderas de la montaña, una y otra vez.
La siesta se hace noche, la mañana desconcierta a la luna, la pluma se desprende  de la paloma y cae al césped sin hacer ruido.
Segundos tocando la sabana, minutos buscando la ausencia, horas insomnes.
Nada  arriba, ni abajo, al costado vacío, en el centro un cuerpo que quiere decir que la puerta se cerró y los candados ya están herrumbrados.

Como decir… abran la puerta?